martes, 25 de abril de 2017

De nuevas ediciones y la continuidad de la línea

Hace poco nos ha llegado la noticia de la próxima publicación de una segunda edición de Eclipse Phase, el juego de rol transhumanista de la editorial Posthuman Studios. En el caso del mercado nacional, este juego nos ha llegado de la mano de EDGE. Que se ha vuelto a ver inmerso en una diatriba dado el pausado ritmo de publicación que acostumbran.


Igual que con la edición primigenia de La Llamada de Cthulhu y la nueva séptima, Dark Heresy y su segunda edición o con la esperada, aunque nunca anunciada, segunda edición de El Rastro de Cthulhu, una editorial se ve en la situación de tener un plan de publicaciones preparado que resulta afectado por las novedades procedentes de la casa madre.

Sin entrar a valorar la paralización de todas las líneas de rol en EDGE, ya sea por la llegada avasalladora de la quinta edición de Dungeons & Dragons o por la mera reorganización interna tras la división de productos de Fantasy Flight Games (Star Wars, Dark Heresy o Warhammer Fantasy) a su propia filial española, lo cierto es que la aparición de una nueva edición conlleva tomar decisiones de fondo en la empresa dedicada a su traducción.

Si nos fijamos en la sociedad actual a todo el mundo le gusta la novedad. Somos una sociedad de consumo, requerimos de lanzamientos constantes que renueven el entorno de lo que nos rodea para lograr una falsa sensación de avance, mientras nuestra vida, muchas veces, permanece inalterada. Fijamos nuestros deseos y esperanzas en pequeños objetos de ocio y entretenimiento que nos aparten momentáneamente del tedio que nos atenaza en la habitualidad. Es sencillo ver este comportamiento referido a la telefonía (¿cuántos móviles habéis tenido en los últimos años?), videojuegos (¿play 4, 5, ...?) o informática. Maldita sea, incluso si pudiéramos cambiar de coche o casa con frecuencia lo haríamos.

Este comportamiento no se escapa de la afición rolera que compartimos. La continua publicación de nuevas ediciones, de manera incluso periódica se ha convertido en algo frecuente. Cthulhu ya lleva 7, D&D 5, Runequest va a por la 7, Star Wars, Aquelarre, etc... y dichos cambios provocan que bibliotecas llenas de caros volúmenes palidezcan ante el brillo de la novedad. Da igual lo sólido de una edición en particular, las horas de entretenimiento que nos haya producido o el tiempo que le hayamos dedicado para implementar sus reglas con parches caseros. Una nueva edición es anunciada y la gente enloquece. Lo queremos, lo deseamos. El pasado ya no significa nada. Dicha nueva edición es el oscuro objeto del deseo.

En esta ocasión EDGE se ha topado de sopetón, con nocturnidad y alevosía, con la aparición de una nueva versión de un juego que tradujo no hace más de seis meses. Y lo que lees en los foros y en las redes sociales es que ya es una línea muerta. Da igual su valor, su calidad, su contenido. ¡¡El rey ha muerto, viva el nuevo rey!! y sinceramente es algo que me produce cierta tristeza. ¿Acaso Eclipse Phase es un mal juego? ¿ha pasado a ser obsoleto? ¿hemos alcanzado su fecha de caducidad? 

Es cierto que EDGE no cuida sus líneas de rol. Su ritmo de publicación es desesperadamente lento. Y su comunicación con el aficionado, aunque está tratando de mejorarla, sigue siendo insuficiente. Pero preguntémonos, ¿debería abandonar este juego y estudiar sacar su siguiente generación? y si lo hiciera ¿lograría sacar el básico antes de que anunciasen una tercera edición? Son cuestiones que acechan el mercado nacional y nos hunden en la miseria ante la cruel comparación con otros mercados. Lo ideal sería que en español ya tuviésemos un 70 u 80% de los libros ya publicados y la editorial se plantease traer la novedad. Pero esta situación ideal resulta una utopía. La realidad es que solo disponemos de un básico, la pantalla y la posibilidad de que, en algún momento difuso en el tiempo, pudiera salir un nuevo suplemento que reuniere Sunward y Rimward. Poco que echarnos a la boca.

Igual situación se produce con La Llamada de Cthulhu, el camino entre sexta y séptima abre nuevas dudas y paradojas. Ahora mismo EDGE está trabajando a la par en ambas ediciones. Los Harapos del Rey será una próxima campaña para la edición primigenia y el libro de reglas de la nueva edición ya está traducido. Incluso la editorial se ha manifestado a favor de mantener ambas líneas mientras haya demanda suficiente, y la hay, os lo aseguro.

Ésto nos devuelve a la cuestión inicial ¿caduca un juego de rol? ¿es necesario abandonar una versión ante la salida de una nueva? EDGE ha iniciado un camino muy prometedor con un juego tan interesante como Eclipse Phase, y el hecho de que vayan a producirse novedades en el mercado yanqui no debería modificar lo más mínimo su planificación. Es cierto que habrá gente que corra a los brazos de la novedad, aquellos cuyo inglés se lo permita, por supuesto. Pero en el panorama nacional sigue habiendo público y mercado que sigue esperando productos de calidad que ayuden y amplíen su ámbito de juego. Vivimos en una época de añoranza por los retroclones. He visto mesas de compañeros donde se disfruta sin par con partidas del MERP, Stormbringer o Star Wars D6. Es cierto que siempre habrá fulgurantes lanzamientos cuyo brillo y destellos nos atraigan como moscas la luz. Pero también es cierto que no debemos menospreciar un producto de calidad por las promesas de otro que aún ni siquiera conocemos.

Dicho ésto, sigo esperando la reimpresión de El Rastro de Cthulhu, oscuro objeto de deseo de este humilde (aunque increíblemente atractivo) Guardián. Y me la repanpinfla que sacaren una segunda edición. Lo quiero y lo deseo. Y aunque seguramente este tochazo que me he soltado en una tarde de asueto no sirva más que para consumir algo de tu tiempo, esmerado lector, recuerda que lo importante es que, sea la edición que sea: Sigan jugando!!